

Entras descalzo a una sala de mármol cálido donde el vapor abre los poros y los sentidos. El hammam tradicional comienza con un baño de calor seco, seguido de una exfoliación con guante de kese y un masaje de espuma que parece flotar entre aromas cítricos. Es un rito de limpieza profunda pero también de renacimiento: cuerpo, mente y memoria se aligeran. Ideal tras un día de exploración cultural. Traslado incluido desde tu alojamiento.
Preguntas frecuentes